Vivienda social en España III: de la Creación del Ministerio de Vivienda (1957) hasta el final del franquismo

Ante la mejora de la situación económica, el cambio de la escala en las actuaciones para paliar la escasez de vivienda, con la creación del nuevo Ministerio, cambiará para siempre el paisaje urbano de las grandes ciudades españolas.

El proceso de concentración urbana se viene dando en España desde los inicios de la industrialización, pero, en la década de 1960, la presión sobre las grandes ciudades es de una magnitud incomparable a la de décadas anteriores. Fenómenos preexistentes relacionados con la infravivienda y le chabolismo se harán mucho más presentes. El Régimen arrastraba el problema del acceso asequible a la vivienda y era necesario un cambio de escala en las soluciones, así como una mejora de los instrumentos de planificación y gestión. Uno de los medios que hicieron posible estas nuevas políticas fue la creación del Ministerio de Vivienda en 1957. Gracias a éste, el Régimen construyó tres millones de viviendas protegidas en el conjunto del estado, la inmensa mayoría concentradas en el período que va de 1965 a 1972. Se trata de un esfuerzo organizativo sin precedentes en España, que conllevó ensayar nuevos modelos de gestión y de financiación y el concierto público-privado. El salto de escala en las actuaciones de vivienda social de la década de 1960 marca el punto de inicio de la política de construcción de barrios y de polígonos de viviendas típicos del desarrollismo, que se convierte en un elemento propagandístico del Régimen. Para hacer posible este cambio, se tuvieron que aceptar modelos y formas urbanas foráneas, que importaban ideas de los CIAM y copiaban modelos del TEAM X. La ciudad de “grandes bloques”, previamente rechazada, se tuvo que abrazar como una solución posibilista para llevar a cabo los desarrollos urbanos masivos. Los polígonos se construyeron allí donde había suelo disponible y asequible, en muchas ocasiones, en situaciones de aislamiento y discontinuidad urbana y con un grave déficit de equipamientos y servicios. En resumen, las políticas del Ministerio de Vivienda durante las últimas décadas del franquismo paliaron momentáneamente el problema, pero también generaron efectos y dificultades en el acceso a la vivienda cuyas consecuencias se han arrastrado hasta nuestros días.

Exposición a cargo de Roger Subirà

En 1957, se crea el Ministerio de Vivienda con intención de poner orden a la dispersión e ineficacia de las políticas públicas en materia de vivienda de los primeros años del Franquismo y anticiparse a un más que probable incremento en la magnitud del problema. Las previsiones se verían claramente superadas por la realidad. A finales de la década de 1950, el régimen político español adquiere un nuevo estatus internacional, que se va a traducir en la mejora de las condiciones económicas del país y de su capacidad inversora, la reindustrialización y la apertura de las fronteras al turismo. De forma general se ha denominado a esta etapa como los años del desarrollismo. Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao verán nuevos desarrollos industriales como, por ejemplo, la implantación de la SEAT en la Zona Franca. En algunos casos, la necesidad de proveer estas fábricas de trabajadores vino unida a la creación de barrios de viviendas específicos. Mientras que el verdadero problema de la vivienda obrera se situaba en las grandes ciudades del país, el esfuerzo de industrialización generalizada motivó la creación de poblados o barrios específicos, unidos a explotaciones e industrias que debían estar localizadas en lugares remotos o aislados de otras áreas residenciales.

La degradación de los entornos urbanos

Los nuevos desarrollos urbanos, vinculados directamente a la implantación de una industria y destinados a sus trabajadores, son una excepción dentro de un panorama nada halagüeño. En general, cuando se acudía a trabajar a las grandes ciudades no se solía recibir, de patronos o autoridades, ayuda alguna en materia de alojamiento. El proceso de concentración urbana se viene dando desde los inicios de la industrialización, pero, en la década de 1960 la presión sobre las ciudades es de una magnitud muy superior a la de décadas anteriores. Esto será especialmente notable en Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia. A partir de 1960, fenómenos preexistentes relacionados con la infravivienda y le chabolismo se harán mucho más patentes. La ocupación de espacios inadecuados como los cauces fluviales o las costas provocaría continuos episodios trágicos y con grandes costes humanos y materiales.

Un nuevo ministerio dedicado a la vivienda

La creación del Ministerio de Vivienda es consecuencia directa de la toma de conciencia de las autoridades con relación al grave problema que se avecinaba en las principales urbes del país: el acceso a la vivienda. Los dos principales objetivos fundacionales del ministerio fueron paliar el serio déficit habitacional derivado del crecimiento demográfico y la concentración urbana, y tratar de frenar y ordenar la urbanización rápida y desordenada que presentaban los principales núcleos urbanos de nuestro país. Otra de las funciones del nuevo ministerio, habiéndose extinguido la Dirección General de Regiones Devastadas, sería la de actuar en los casos de catástrofes naturales. El Plan Nacional de Vivienda (1956-1960) comenzó a implementarse antes de la creación del ministerio, pero se aceleró y expandió bajo la nueva estructura ministerial. El plan tenía como objetivo principal la construcción de viviendas protegidas. Estas eran subvencionadas parcialmente por el estado y contaban con precios regulados y accesibles para las clases trabajadoras y medianas. Se financiaron a través de créditos blandos y subsidios estatales. Además, se promovió la creación de cooperativas de viviendas y se incentivó la participación de promotores privados a través de beneficios fiscales y créditos favorables. Esta colaboración público-privada buscaba aumentar rápidamente el parque habitacional disponible. En consecuencia, se fomentaron proyectos de vivienda social a una escala que no se había visto hasta entonces, con grandes complejos residenciales en las afueras de las ciudades. Estos nuevos barrios debían servir para alojar a las personas que vivían en condiciones precarias, como los barrios de chabolas y asentamientos informales y los incontables que iban llegando a las grandes áreas metropolitanas del país.

Los polígonos (o barrios autosuficientes)

El salto de escala sin precedentes en las actuaciones de vivienda social de la década de 1960 conllevaría el ensayo de nuevos modelos de gestión y de financiación: en un primer momento, las promotoras eran pequeñas y familiares, pero con el salto de escala de los programas, entran en juego también los grandes inversores, sobre todo las entidades financieras. Este es el punto de partida de la política de construcción de los polígonos de viviendas típicos del desarrollismo, que se convierte en un elemento propagandístico del régimen: trabajo para todos, piso y coche en propiedad. Los polígonos se caracterizaron por construirse allá donde había suelo disponible y asequible. En muchas ocasiones, en situaciones de aislamiento y discontinuidad con los tejidos urbanos existentes, y con un grave déficit de equipamientos y servicios. Las promociones de pequeña escala y las más masivas tuvieron un peso cuantitativo similar, pero, a menudo, se diferenciaban por su situación territorial: los polígonos más pequeños ─los primeros que se construyeron─ tienden a situarse dentro de la propia ciudad o en situaciones periféricas, pero en continuidad de la trama urbana. Enseguida se verán las ventajas económicas y logísticas de hacerlo en entornos no consolidados y los polígonos más masivos van a parar a lugares completamente suburbanos.

Conclusión

Las actuaciones del Ministerio de Vivienda en las últimas décadas del franquismo fueron, sin lugar a duda, sorprendentes desde el punto de vista cuantitativo pero sus políticas generaron efectos cuyas consecuencias se han arrastrado hasta nuestros días. La Ley de Arrendamientos Urbanos de 1964 tuvo un efecto que está en la base de la actual crisis de acceso a la vivienda con precios asequibles: logró la disminución, casi absoluta, del mercado del alquiler. También durante el régimen franquista se implementó la congelación de las conocidas como “rentas antiguas”, una medida que fijaba los precios de los alquileres y establecía la prórroga indefinida de los contratos de arrendamiento. Por otra parte, casi desde el principio, la baja calidad de las viviendas en muchos polígonos construidos durante el franquismo provocó situaciones muy comprometidas y difíciles de resolver: barrios enteros que presentaban problemas constructivos en sus edificios, en algunos casos hasta el punto de amenazar con acabar en estado de ruina. Además, se tuvieron que invertir enormes sumas de dinero público para dar a muchos de estos barrios unas dotaciones de servicios propias de un estado de bienestar como el nuestro y dignificar el espacio público.

Grupo La Paz

Calle Pablo VI
30006, Murcia, España

Ver ficha

Conjunto de Equipamientos del poblado de Llaranes

Llaranes
33460, Avilés, España

Ver ficha

Poblado de viviendas de los trabajadores de la Central Nuclear José Cabrera Unión Eléctrica Madrileña

Central Nuclear José Cabrera
19117, Almonacid de Zorita (Guadalajara), España

Ver ficha

Poblado de Hifrensa

Poblado Hifrensa s/n
43890, Hospitalet de l'Infant, España

Ver ficha

Barrio de Montbau y viviendas unifamiliares agrupadas

Paseo de la Vall d´Hebron s/núm.
08035, Barcelona, España

Ver ficha

Grupo de viviendas Antonio Rueda

Avenida Tres Forques y Calles del Archiduque Carlos / Músico Ayllón / Santa Cruz de Tenerife
46018, Valencia, España

Ver ficha

Unidad Vecinal número 3

Barrio de Elviña
15008, A Coruña, España

Ver ficha

Grupo de viviendas para Fenosa

Grupo de viviendas para Fenosa

Travesía de Vigo
36207, Vigo, España

Ver ficha

Viviendas subvencionadas para empleados de Electra de Viesgo

Viviendas Subvencionadas para Empleados de Electra de Viesgo, SA

Avenida de Ronda 89 - 91
34800, Aguilar de Campóo, España

Ver ficha

Conjunto de viviendas Los Diez Mandamientos

Calle Malvaloca 1-19
41013, Sevilla, España

Ver ficha

Conjunto de viviendas La Estrella

Conjunto de viviendas La Estrella

Avda. Manuel Siurot, 3
41013, Sevilla, España

Ver ficha

Conjunto Virgen del Carmen

Conjunto Residencial Virgen del Carmen

Calle Rubén Darío, San José de Calasanz
41010, Sevilla, España

Ver ficha

Poblado de Soto de Ribera

Poblado de Soto de Ribera

Soto de Ribera
, Ribera de Arriba, España

Ver ficha

Poblado de Ribera de Arriba

Poblado de Ribera de Arriba

Ribera de Arriba
, Ribera de Arriba, España

Ver ficha

Viviendas del personal de la Central Hidroeléctrica de Arbón

Navia
33710, Navia, España

Ver ficha

Barrio de Loyola

Barrio de Loyola

Calle Azcoitia / Ronda de D. Bosco
28044, Madrid, España

Ver ficha

Conjunto de la central térmica de Alcudia

Conjunto de la central térmica de Alcudia – Central térmica / Conjunto residencial / Ampliación de la Central térmica

Polígon es Murterar núm. 1, Puerto de Alcudia
, Alcudia (Mallorca), España

Ver ficha

Unidad vecinal para la Cooperativa Pío XII (calle Taray)

Calle Taray núms. 11-13
40001, Segovia, España

Ver ficha

Grupo Nuestra Señora de Montserrat

Grupo Nuestra Señora de Montserrat

Calle Doctor Esquerdo 97-105/calle Rafael Salazar Alonso 1-23 y 2-22, calle José Martínez de Velasco
28007, Madrid, España

Ver ficha

Colonia Nuestra Señora de Lourdes, El Batán

Camino del Campamento 1-5 y 22-28/paseo de Extremadura
28011, Madrid, España

Ver ficha

Gran San Blas, fase G

Gran San Blas, fase G

Delimitado por las calles Albaida, Hellín y Alberique
28037, Madrid, España

Ver ficha

Conjunto de viviendas protegidas Pedro Astigarraga

Calle Larrako Torre/calle Islas Canarias
48015, Bilbao, España

Ver ficha

Grupo de viviendas para Cooperativa de Agentes Comerciales

Calle de Santa María Micaela 18 / avenida de Pérez Galdós
46008, Valencia, España

Ver ficha

Save to...