Edifícios de José Luis Romany Aranda
Dénia, 1921-Madrid, 2024
Aunque era natural de Dénia (Alicante), José Luis Romany Aranda desarrolló su trayectoria profesional principalmente en Madrid, ciudad en la que desempeñó un papel relevante en el ámbito de la vivienda social y el urbanismo durante la segunda mitad del siglo XX.
Cursó estudios en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid a comienzos de la década de 1950. Con anterioridad había realizado los estudios preparatorios de acceso a la universidad junto a Eduardo Chillida, quien inició también la carrera de arquitectura, aunque la abandonó poco después. Ambos mantuvieron una amistad estrecha y duradera a lo largo de toda su vida.
En 1954, obtuvo el Premio Nacional de Arquitectura de España por la Capilla del Camino de Santiago, proyecto realizado en colaboración con Francisco Javier Sáenz de Oíza y Jorge Oteiza, y evaluado por un jurado integrado por Luis Moya Blanco, Modesto López Otero y José Luis Fernández del Amo.
Desde los inicios de su carrera, Romany orientó su actividad hacia la vivienda colectiva y la planificación urbana, participando en equipos y organismos vinculados a la promoción de vivienda protegida y a la renovación de los modelos residenciales de la posguerra. Una parte fundamental de su labor profesional estuvo ligada a la Constructora Benéfica El Hogar del Empleado, desde la que intervino en numerosos conjuntos de vivienda social en Madrid.
En este contexto colaboró con arquitectos de su generación como Sáenz de Oiza, Luis Cubillo de Arteaga o Manuel Sierra, integrándose en una corriente comprometida con la mejora de las condiciones habitacionales y la incorporación de criterios modernos en la arquitectura residencial, incluso en los años autárquicos del franquismo. Desde esta entidad, este equipo de jóvenes arquitectos proyectó y construyó numerosos conjuntos de vivienda protegida en Madrid, entre los que destacan la Unidad Vecinal Erillas, el barrio de Batán y Puerta del Ángel.
Entre sus trabajos más conocidos se encuentran diversos poblados y barrios de promoción pública realizados en Madrid entre las décadas de 1950 y 1960, en los que se abordaron cuestiones como la ordenación abierta, la relación entre edificación y espacio libre y la adaptación de los modelos modernos a las condiciones sociales y económicas del momento. Destaca especialmente su participación en el Poblado Dirigido de Fuencarral, uno de los conjuntos residenciales más significativos de la época, donde proyectó además algunos de sus equipamientos públicos más representativos.
Paralelamente a su actividad proyectual, mostró un interés constante por la arquitectura popular y el territorio, especialmente en relación con su comarca de origen, la Marina Alta. Este interés se materializó en trabajos gráficos, dibujos y estudios sobre la arquitectura vernácula, que complementaron su práctica profesional y reflejan una mirada atenta a la tradición constructiva y al paisaje.
En la última etapa de su trayectoria continuó especializado en grandes conjuntos residenciales, con proyectos como las 760 viviendas en Orcasitas y dos supermanzanas en Palomeras. Asimismo, fue autor de la ordenación de la zona de La Vaguada, en Madrid, y de su centro comercial, uno de los primeros ejemplos en España que supuso la introducción del modelo comercial estadounidense.
Su figura, menos difundida que la de algunos de sus contemporáneos, ocupa no obstante un lugar relevante en el estudio de la arquitectura y el urbanismo españoles del siglo XX, especialmente en relación con las experiencias de vivienda social y los procesos de modernización urbana desarrollados en Madrid durante la posguerra.
Biografía a cargo de Roger Subirà
Bibliografia
