Edifícios de Felipe Medina Benjumea
Sevilla, 1910-1993
Felipe Medina Benjumea descendía de una distinguida familia sevillana. Sus padres, Antonio de Medina y Garvey, conde de Campo Rey, y María Fernanda Benjumea Taravillo, tuvieron once hijos, de los que dos destacaron por su notable contribución al ámbito de la arquitectura: Rodrigo y el propio Felipe.
Felipe Medina Benjumea nació en Sevilla en 1910. Salvo los años de formación en la Escuela de Arquitectura de Madrid, desarrolló su trayectoria profesional fundamentalmente en la capital andaluza, donde también ejerció durante algunos años como profesor en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura.
Felipe Medina formó parte de OTAISA (Oficinas Técnicas de Arquitectura e Ingeniería, SA), una empresa profesional de arquitectura e ingeniería que no debe entenderse como un grupo teórico ni como un colectivo ideológico, sino como una estructura técnica orientada a la producción arquitectónica en equipo. Fundada en Sevilla en 1934 por cuatro arquitectos ─los hermanos Felipe y Rodrigo Medina Benjumea, Luis Gómez-Estern y Alfonso Toro Buiza─, OTAISA constituye uno de los primeros modelos andaluces de organización colectiva del trabajo arquitectónico, inspirada en el funcionamiento de los grandes estudios profesionales estadounidenses. A lo largo de su trayectoria, la empresa amplió su actividad mediante la apertura de oficinas en Madrid y en el Campo de Gibraltar.
Entre las realizaciones más destacadas de OTAISA se encuentra la Universidad Laboral de Sevilla, un extenso conjunto edificado en las afueras de la ciudad, la Estación de Autobuses del Prado de San Sebastián, las viviendas de La Estrella y la Universidad Laboral. En el entorno de Sevilla, OTAISA también dejó su huella con proyectos como el edificio de oficinas Sevilla 1, la Facultad de Económicas y Empresariales, las viviendas de SAIRU que rodean El Prado de San Sebastián, los apartamentos Huerta del Rey y las intervenciones en la Fábrica de Cruzcampo.
En el contexto de la arquitectura española de las décadas de 1960 y 1970, OTAISA representa un modelo de ejercicio profesional vinculado a la tecnificación y a la racionalización del proyecto, en el que el énfasis se sitúa en los procesos, los sistemas constructivos, la eficiencia y la viabilidad económica, más que en la autoría individual o en la experimentación formal.
OTAISA continúa existiendo en la actualidad, desarrollando importantes proyectos de arquitectura e ingeniería en todo el mundo. Aunque sus fundadores han fallecido, la empresa continúa bajo la dirección de algunos de sus descendientes.
Biografía a cargo de Roger Subirà
Bibliografía