Estrategias de proyecto en la arquitectura sacra contemporánea española

Autor: García-Asenjo Llana, David
Fecha: 2016
Director: Berriochoa Sánchez-Moreno, Valentín Olmos Gómez, Víctor
Universidad: Universidad Poltécnica Madrid
Escuela o Facultad: ETSAM
Departamento: Proyectos Arquitectónicos
Fuente: Archivo Digital UPM

Resumen

La arquitectura religiosa de la segunda mitad del siglo XX ha experimentado una de las mayores transformaciones a lo largo de su historia. Los principales factores que la propiciaron fueron la irrupción de las vanguardias artísticas, el Movimiento Moderno y su renovación de la arquitectura; la vuelta a los fundamentos originales de la liturgia auspiciada por el Movimiento Litúrgico, concretada en las disposiciones del Concilio Vaticano II; y el definitivo cambio de una sociedad rural a una sociedad urbana. En este trabajo se propone una lectura de la arquitectura religiosa española a través de los aspectos que se entienden relevantes en la transformación sufrida en estas últimas décadas. Se establecen tres bloques generales, en los que se analiza el nuevo espacio de celebración, la inserción del templo en la ciudad y el paso de la abstracción del espacio a la reinterpretación del tipo. La nueva liturgia hacía que la atención se centrara en el altar y la asamblea se situara alrededor de ese centro de gravedad. Pero los cambios introducidos en el Concilio Vaticano II, que gracias a la colaboración entre arquitectos y religiosos ya habían sido experimentados de forma previa en algunas realizaciones, fueron más allá en la modificación de la organización del espacio de celebración. La importancia que adquiere la liturgia de la palabra, en paralelo a la liturgia eucarística, hace que la disposición procesional de los espacios tradicionales deje de tener sentido. La dimensión longitudinal del espacio pierde importancia frente al eje transversal, que permite señalar la importancia de cada foco litúrgico a lo largo de la celebración. Se trata de establecer un nuevo tipo arquitectónico que potencie la participación activa de los fieles. El cumplimiento de los requerimientos litúrgicos no se manifiesta únicamente en la estructura interior sino que acompaña todas las operaciones del proceso. La modificación de la sociedad hizo que ya no se tratara solo del templo y su función celebrativa, sino que se pretendía crear un nuevo centro social imbricado en la vida del barrio, con espacios para la catequesis y salas con vocación asistencial. Con la búsqueda de la esencialidad los espacios pasaron a despojarse, hasta aparecer casi vacíos, reducidos sus elementos simbólicos al mínimo. Los elementos que aparecen en el templo son los que colaboran a generar el ambiente adecuado para la celebración. De este modo se aprecia con mucha mayor intensidad su valor simbólico y se ayuda así al desarrollo del culto. Todo esto vino acompañado también de una nueva forma de aproximarse a la arquitectura, que mediante una estudiada disposición de los materiales y la luz conseguía una abstracción que favorecía la integración de las artes en la concepción del espacio arquitectónico, y así devolver el significado al espacio. Pero con el tiempo se ha vuelto a recuperar las formas de la tradición. No se ha encontrado el modo de identificar al fiel con el espacio moderno. Por eso hay otra línea de trabajo en la arquitectura religiosa que ha optado por actualizar las tipologías tradicionales a través de una interpretación contemporánea de sus elementos. Con este análisis se pretenden detectar las diversas estrategias de proyecto que permitan establecer las bases para la construcción de un nuevo modelo de templo adaptado a la sociedad a la que sirve.

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