Edifícios de Fernando Cassinello Pérez
Almería, 1928-Madrid, 1975
Fernando Cassinello nació en Almería, donde cursó estudios de secundaria antes de trasladarse a Valladolid. A los 17 años, se instaló en Madrid con el objetivo de prepararse para ingresar en la Escuela de Arquitectura. Tras finalizar la carrera, fijó su residencia a medio camino entre Madrid y Almería, abriendo despachos profesionales en ambas ciudades. Aunque desarrolló proyectos en distintos lugares de España, fue en Almería y su provincia donde concentró la mayor parte de su actividad y donde se conservan la mayoría de sus obras. Pese a la brevedad de su trayectoria, truncada por su prematuro fallecimiento, los archivos del Colegio de Arquitectos de Almería recogen más de 500 expedientes de proyectos firmados por él en esa demarcación.
Al concluir sus estudios mostró interés por la docencia. Inicialmente se inclinó hacia la Historia del Arte, pero pronto orientó su actividad hacia las áreas de Expresión Gráfica y, de manera definitiva, hacia el departamento de Construcción, en el que alcanzó la cátedra en la Escuela de Arquitectura de Madrid. Además, ejerció como director en funciones del Instituto Torroja de la Construcción y desarrolló una intensa labor investigadora y de publicación de artículos científicos, especialmente en la revista Informes de la Construcción, donde firmó más de 120 artículos. Entre sus escritos destacan varias monografías dedicadas a distintos aspectos de la construcción en ladrillo. Todo este trabajo de investigación y divulgación estaba encaminado a una amplia enciclopedia de construcción, un ambicioso proyecto personal que no llegó a materializarse tras su fallecimiento.
Su obra supuso un hito en la modernidad arquitectónica en Almería. Muchos de sus proyectos ─como el Gran Hotel Almería, la capilla al aire libre de Aguadulce, los apartamentos El Palmeral o las tres torres Star Building frente al mar─ estuvieron ligados al desarrollo turístico de la provincia. Junto a estas realizaciones de indudable calidad, Cassinello también firmó proyectos de marcado carácter especulativo, cuyo fuerte impacto en el paisaje urbano de la ciudad se debió a su desproporcionada escala respecto al contexto. En uno de estos proyectos, el edificio Azorín, se produjo un hecho trágico que marcaría su carrera profesional: el derrumbe de un inmueble de 10 plantas en fase de estructura, que ocasionó 15 muertes. Por este motivo fue condenado a prisión y al pago de indemnizaciones. No obstante, investigaciones posteriores atribuyeron la tragedia más a la dudosa calidad de la construcción en el marco de la especulación inmobiliaria que a una negligencia directa de su labor como arquitecto.
En 1975, durante un viaje a Nigeria, contrajo una enfermedad tropical. Aunque logró regresar a Madrid para recibir tratamiento, no consiguió superar la dolencia y falleció prematuramente a los 49 años. La proximidad temporal entre su muerte y la desgracia del Azorín, ocurrida cinco años antes, contribuyó a que su obra no llegara a ser objeto de un estudio sistemático ni de una difusión amplia
Biografía a cargo de Roger Subirà
Bibliografia
