Edifícios de Manuel Barbero Rebolledo
Madrid, 1924-1992
Manuel Barbero Rebolledo cursó estudios de arquitectura en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid. Asociado profesionalmente con Rafael de la Joya Castro, comenzó a publicar sus primeras obras en 1954 en la Revista Nacional de Arquitectura. Su trabajo alcanzó proyección cuando, junto con César Ortiz-Echagüe, obtuvo el Premio Reynolds de Arquitectura por los comedores de la factoría SEAT en Barcelona, distinguidos por el uso estructural del aluminio.
Tras este primer encargo, continuó proyectando para SEAT: en primer lugar, el edificio de laboratorios de la fábrica y, posteriormente —ya sin Ortiz-Echagüe—, la Escuela de Aprendices y las oficinas del Taller de Fundición en el Paseo de la Zona Franca de Barcelona. En 1966, retomó la colaboración con Ortiz-Echagüe para la sede central de la Sociedad Española de Automóviles de Turismo, en el Paseo de la Castellana de Madrid.
Su obra se distingue por una investigación constante en torno a las tecnologías de la construcción, con especial atención al rigor modular, la racionalidad estructural y el empleo de sistemas industrializados y prefabricados, lo que confiere a sus proyectos un marcado carácter infraestructural. Esta línea de trabajo se vio reconocida con el encargo —junto a Eduardo Torroja Miret y Gonzalo Echegaray Comba— del complejo del Instituto Técnico de la Construcción y del Cemento (actual Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja del CSIC) en Madrid. En este proyecto, la utilización de un módulo prefabricado cuadrado de 1,60 metros de lado, adoptado como base de la organización general, se atribuye a Barbero Rebolledo. Su insistencia en integrar el módulo tanto como estructura como herramienta organizativa del espacio es una constante en su trayectoria, y alcanza uno de sus desarrollos más expresivos en el Colegio de las Teresianas de Málaga, proyectado junto con Rafael de la Joya.
Barbero también desempeñó un papel relevante en el campo de la restauración e intervención en edificios históricos, incorporando soluciones estructurales avanzadas y, en ocasiones, arriesgadas. Entre sus intervenciones más destacadas figuran la reconstrucción y restauración del chapitel del Monasterio de San Bernardo en Alcalá de Henares, así como las restauraciones del Paraninfo o Teatro Universitario, del convento de las Úrsulas y del convento de las Agustinas, todos ellos en el conjunto de la Universidad de Alcalá. Su experiencia en este ámbito culminó con el proyecto de rehabilitación del antiguo Colegio-Convento de San Agustín para sede de los Juzgados, si bien la dirección de las obras recayó finalmente en otros profesionales que no siguieron íntegramente su propuesta original.
Más allá de sus trabajos para SEAT, Barbero Rebolledo participó en otros complejos industriales, como el conjunto industrial Binesa de Madrid. Asimismo, intervino en proyectos residenciales en la capital y en obras menos conocidas en el Pirineo catalán, como el Parador de Viella y el edificio de apartamentos Mauberme, en la estación de esquí de Baqueira.
Biografía a cargo de Roger Subirà
Bibliografía