Edifícios de Carlos Sobrini Marín
Santesteban (Navarra), 1925- Madrid, 2020
Nacido en Navarra, Carlos Sobrini residió buena parte de su vida en Madrid, aunque mantuvo siempre una estrecha vinculación con su región natal, tanto en el ámbito profesional como en el personal. Su vida privada estuvo marcada por diversas circunstancias familiares adversas, mencionadas de forma genérica en algunas biografías, aunque escasamente documentadas.
Se tituló en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (ETSAM), donde obtuvo el Premio Nacional Fin de Carrera en 1952. Al año siguiente inició su labor docente como profesor ayudante de la cátedra de Proyectos, actividad que desarrolló entre 1953 y 1969. Apenas siete años después de su graduación, recibió el Premio Nacional de Arquitectura, un reconocimiento que supuso un punto de inflexión en su trayectoria profesional y que contribuyó a consolidar una carrera especialmente prolífica, tanto en obra construida como en premios y distinciones.
Resultó ganador de numerosos concursos de arquitectura, entre los que destacan los correspondientes a las Delegaciones de Hacienda de Gerona, Las Palmas, León y La Coruña, el Aeropuerto de Barcelona, la Caja de Ahorros de Álava, el Teatro de Ópera de Madrid o la Aduana del Puerto Franco de Barcelona. Asimismo, obtuvieron amplio reconocimiento varios de sus proyectos de vivienda y ordenación urbana, como las Viviendas Experimentales de la Colonia Puerta Bonita de Madrid, las de Legazpi, la canalización del río Manzanares o la comunidad residencial autosuficiente proyectada en San Sebastián.
Su obra es particularmente abundante en Navarra, donde recibió encargos de notable relevancia, como el Hotel Baztán de Elizondo, la Urbanización Entrecaminos y diversos edificios residenciales emblemáticos que contribuyeron de manera decisiva a configurar el paisaje urbano de Pamplona.
Paralelamente, desarrolló una intensa labor docente en distintas universidades. Aunque mantuvo siempre su vinculación con la Escuela de Madrid, obtuvo la cátedra por la Universidad de Sevilla. A partir de la década de 1970, su trayectoria académica quedó estrechamente ligada a la Universidad de Navarra, cuya Escuela de Arquitectura contribuyó a fundar. Fue además autor, junto a Rafael Echaide y Eugenio Aguinaga, del edificio de la Facultad de Arquitectura en Pamplona, concebido ─según sus propias palabras─ como “una lección de arquitectura” para los estudiantes. Este edificio fue galardonado con el Premio Nacional de Arquitectura en Ladrillo en 1980. También proyectó el denominado Edificio del Hexágono, que alberga las Facultades de Ciencias, Medicina, Farmacia y Enfermería en el mismo campus. Aunque siguió residiendo en Madrid, se desplazó semanalmente a Pamplona para impartir docencia.
A lo largo de su carrera recibió numerosos reconocimientos, entre ellos el título de Comendador de la Orden Pontificia de San Gregorio Magno, concedido por la Santa Sede por sus méritos profesionales, así como el ya mencionado Premio Nacional de Arquitectura en 1959. Su legado profesional tuvo continuidad en su hija, Paloma Sobrini, arquitecta que llegó a desempeñar el cargo de decana del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid.
Biografía a cargo de Roger Subirà
Bibliografía
