“Más allá de controlar la situación para que la afección de la piel cerámica tan característica del edificio no ocasionase daños materiales, la propuesta para su solución, ya de partida compleja por su extensión, posición y características físicas, debía ir más allá de la solución constructiva original si no se quería volver a tener la misma problemática a medio o largo plazo [...] para llegar a una solución de restauración que fuese más allá de la mera reposición”.