Description
El jardín del Hotel de Cap Sa Sal consta de dos partes: la entrada al complejo hotelero, conformado por una glorieta central ajardinada, que sirve a la vez de rotonda de circulación para acceder a la entrada del hotel, que se complementa con una franja ajardinada en el mismo nivel a modo de veranda abierta al impresionante paisaje de la Costa Brava. La segunda área exterior es el tratamiento del acantilado, modificado topográficamente, para ubicar dos piscinas de dimensiones distintas a dos niveles y un solárium colgado sobre el mar, con una edificación donde se ubican los vestuarios. La piscina inferior, abierta al mar, esta rodeada por un enlosado de piedra a junta cerrada que un determinado tramo está formado por un patrón de losas más grandes y junta semi-abierta. En un extremo de la piscina se ubica un altillo de madera con parasoles de brezo en la cubierta y un espacio de bar en la parte inferior. Una red de caminos sinuosos adaptados al terreno permite acceder a los distintos niveles, y acceder a un pequeño embarcadero. La red de caminos estaba formada por caminos entarimados de madera, con barandillas construidas con cuerda y varas de madera, completado por caminos pavimentados de juta muy abierta con piedra rojiza y de color arena. Toda esta área se encuentra plantada con vegetación ornamental adaptada a las condiciones de salinidad, escasez de agua y embate de los vientos, así como vegetación autóctona.
Se desconoce el alcance exacto de la intervención de Nicolau Maria Rubió i Tudurí en Cap Sa Sal. En su archivo personal se conserva una imagen de las obras de terraplenado de la terraza inmediatamente inferior a la plaza central, y en el Arxiu Històric del Col·legi d’Arquitectes de Catalunya se conserva un plano de planta parcial con diversas secciones transversales que muestran la jardinería prevista a base de piedra, arena y romero, correspondiente a la franja norte del jardín, actualmente muy transformada tras la reconversión del camino de ronda en terrazas privativas de los apartamentos. Si bien este plano no está firmado ni fechado, el encaje morfológico con la edificación, la grafía y la expresión gráfica no dejan lugar a dudas sobre la autoría de Rubió.
A estos documentos hay que sumar la relación de vecindad, amistad y negocios que la familia Rubió i Tudurí mantuvo con la familia del Doctor Andreu. Marian Rubió i Bellver, padre de Nicolau Rubió, fue director de la Sociedad Anónima del Tibidabo, y ambas familias eran vecinas de dicha urbanización. José Andreu y Nicolau tenían la misma edad y mantuvieron una amistad a lo largo de los años. Además de la intervención de Cap Sa Sal, Rubió diseñó en 1960 una terraza para Xavier Andreu Batlló (hijo de José Andreu) en el Paseo de San Gervasio, y el jardín Vilavecchia, en la avenida del Tibidabo, para otro miembro de esta familia.
Ahora bien, de la documentación no se puede confirmar que el proyecto de las dos piscinas y solárium y la red de caminos de distribución del acantilado fueran obra de Nicolau Rubió i Tudurí. En el archivo Municipal de Begur se conservan otros planos en color sanguina y una memoria sin datar del proyecto del jardín. El nivel de detalle de estos documentos no aporta demasiada información más allá de la ubicación de caminos, piscina y solárium, En este caso, la expresión gráfica no se corresponde con la de Nicolau Rubió. En nuestra opinión, estos documentos fueron redactados en un momento inicial del proyecto y corresponden a una primera idea que fue cambiando durante el proceso de proyecto y de construcción del complejo.
Por lo que respecta a la planta general del proyecto de Cap Sa Sal de Bosch y Aymerich, conservada en la fundación del mismo nombre, y en concreto a la glorieta de acceso al hotel, en el proyecto de 1955 se planteó con un diseño formal que no fue ejecutado. El jardín que finalmente se construyó consta de una fuente surtidor, ubicada frente a la entrada principal del hotel, de la cual mana el agua que se distribuye por todo el jardín a través de unos riachuelos de formes orgánicas que ocupan toda la parte central de la plazoleta y que van acompañados de especies entapizantes y arbustivas características de la década de 1960. Sin tener evidencia documental, esta ejecución puede atribuirse a Nicolau Rubió, tanto por los elementos compositivos, como por los materiales y especies vegetales, que se corresponden con muchas de los trabajos coetáneos de este autor.
Montse Rivero y Marina Cervera
Vegetación
Vegetación característica de los jardines ornamentales de la década de 1960 sobre una base de vegetación autóctona.
Árboles: pino de Alepo (Pinus halepensis), palmera datilera (Phoenix dactylifera), palmito (Trachycarpus fortunei), sauce llorón (Salix babylonica).
Arbustivas y vivaces: lino de Nueva Zelanda (Phormium tenax), cica (Cycas revoluta), pita (Agave americana).
Tapizantes: grama común (Cynodon dactylon), rocío (Aptenia cordifolia).
Original use: Use outdoors spacePrivate garden
Photographic album
Category: National Relevance (A)
Register: Gardens and outdoor spaces
Bibliography:
- “Cap Sa Sal. Begur 1963” en ARNUS, Maria del Mar, Nicolau M. Rubió i Tudurí (1891-1981). El jardí obra d’art, El Jardí Obra d’Art. Fundació Caixa de Pensions, Barcelona, 1985, págs. 81-82.
- BOSCH ESPELTA, Josep, RUBIÓ i BOADA, Mercè, DOMÍNGUEZ, Cristina, SOLÀ-MORALES, Ignasi de, Nicolau Maria Rubió i Tudurí (1891-1981) Jardinero y urbanista. Doce Calles, Madrid, 1993.
- RUBIÓ i BOADA, Mercè, et al., BOSCH, Josep, coord., Nicolau Maria Rubió i Tudurí (1891-1981),lecció Gent de la Casa Gran. 4, Ajuntament de Barcelona, Barcelona, 1989.
- BRU, Eduard, “Els jardins de l’arquitecte Rubió”, en Quaderns d’Arquitectura i Urbanisme 151, 1982, pág.
