Plaza del Peine del viento

Eduardo Chillida, Luis Peña Ganchegui

1974 - 1976

San Sebastian, Guipúzcoa, España

Denominación actual: Plaza del Tenis

Imágenes:

Denominación actual: Plaza del Tenis

Autoria: Eduardo Chillida Luis Peña Ganchegui

Fechas 1974 1976

Colaboradores y detalle autoría:

Localización: País Vasco España

Dirección: Paseo de Eduardo Chillida - 20008, San Sebastian (Guipúzcoa) España

Memoria

La Plaza del Tenis se construye sobre un antiguo colector en desuso, al final del paseo de La Concha, como remate de la ciudad y preámbulo del grupo escultórico Peine del Viento, de Eduardo Chillida. De este doble cometido surgen las dos principales premisas con las que Luis Peña Ganchegui plantea su intervención: la intención de mostrarse unida al entorno, como si siempre hubiera estado allí; y la necesidad de reducir la escala del ámbito, para evitar que su dimensión diluyera la presencia de las esculturas en el contexto. Define para ello una plataforma que se presenta como basamento en el que se asienta el Monte Igueldo, cuya existencia se insinúa previa a la de los estratos que lo conforman, recurriendo para su construcción al graderío, como había hecho trece años antes en la Plaza de La Trinidad. Levanta así una meseta artificial, escenario a la vez que anfiteatro, que se desarrolla paralela al muro de costa, formalizando de este modo un paseo que, al ensancharse en el punto en el que dicho muro cambia de dirección, define, entre la colina, el muro y el monte, una plazoleta de dimensiones controladas desde la que contemplar las esculturas.

La topografía artificial se construye enteramente con adoquines de granito Rosa Porriño, de 20 x 20 cm de sección y longitud variable, aterrazada en tres niveles conectados de forma continua mediante gradas, que se rebajan puntualmente para formalizar los peldaños que permiten circular entre ellas. Con el triple cometido de definir el paseo, proteger la escultura durante la aproximación y proporcionar un mirador sobre la bahía, la masa escalonada de granito acompaña al visitante en su recorrido desde el paseo urbano hasta la plazoleta recogida frente al horizonte; espacio íntimo que se ofrece como intermediario entre el espacio domesticado de la ciudad y la grandeza indomable de la naturaleza, manifestada en este ámbito en todo su esplendor.

En su abstracción orgánica, el trazado geométrico con el que Peña Ganchegui define la topografía artificial muestra claras connotaciones con los recursos formales de la producción de Chillida, presentes en las piedras singulares como las que enmarcan las siete perforaciones practicadas en la arqueta del colector obsoleto, que convierten las embestidas del mar en surtidores verticales, contribuyendo a la feliz simbiosis entre arquitectura, naturaleza y escultura.

Rocio Peña y Mario Sangalli

Uso original: Uso públicoEspacio público

Reportaje fotográfico: Luis Argüelles