Convento Carmelo de San José

Antonio Fernández Alba

1969 - 1970

Cabrerizos, Salamanca, España

Denominación actual: Convento de Carmelitas Descalzas

Imágenes:

Denominación actual: Convento de Carmelitas Descalzas

Autoria: Antonio Fernández Alba

Fechas 1969 1970

Colaboradores y detalle autoría:

Localización: Castilla y León España

Dirección: Carretera de Aldealengua (SA-804) km.5 - 37193, Cabrerizos (Salamanca) España

Memoria

Precisión conceptual y rigor material son las principales características del Convento Carmelo de San José. Situado una parcela de fuerte pendiente en Cabrerizos que mira que a la meseta charra y la vega del río Tormes, el proyecto se confía a la articulación longitudinal de sus elementos individuales: iglesia, celdas y refectorio, concatenados en un sistema axial de agrupación de volúmenes singulares.

La iglesia, en el extremo occidental consta de acceso doble, de carácter público y privado. Este espacio de culto representa la cabecera del conjunto desde un punto de vista simbólico y funcional. Su sección de compleja factura aúna dobles espacios contrapeados y conectados por escaleras. Resuelve las necesidades tanto del rito de la clausura como del rito público, gracias a las diferencias de cota entre ambos. Los muros de hormigón enriquecen la percepción de este espacio de recogimiento mediante hornacinas-lucernario, sin vistas, pero dotado de una misteriosa luz natural.

El cuerpo central constituye la mayor parte del conjunto. Se distribuye en dos plantas, con talleres en planta baja y celdas en primera. Éstas se agrupan en la mitad sur del volumen, liberando la norte como espacio de circulación, deambulatorio de generosas dimensiones. La crujía de circulaciones longitudinales se matiza por galerías porticadas y lucernarios, haciendo las veces de patio de invierno. Frente a la fachada norte, cerrada a las vistas, no así a la iluminación, las celdas en fachada sur se abren mediante galerías de hormigón que establecen un complejo diálogo entre estructura y cerramiento. La estructura se proyecta vista al exterior, pautando un ritmo que evoca la percepción del edificio cual osamenta de esbeltas proporciones. Los juegos de luces y sombras se intensifican en las entregas de vigas y pilares, donde la estructura se descompone para dar lugar a jardineras en forma de cubo.

Finalmente, el refectorio cierra el conjunto en dirección perpendicular al resto. Su volumen alberga instalaciones, en planta baja, iluminadas por celosías de hormigón, así como el espacio de comedor y reunión, en planta primera, caracterizado por expresivas fenêtres en bande en esquina, proyectadas hacia el paisaje para enmarcarlo. 

La conjunción de las tres partes evoca la presencia organicista de un cuerpo que descansa sobre el terreno. Frente a la estrategia de definición unitaria de los volúmenes, la continuidad del material es la encargada de unificar el edificio. La elección de materiales resulta contenida, casi austera: estructura y cerramiento de hormigón visto encofrado con tablilla, cubiertas de fibrocemento, pavimentos de terrazo y carpinterías de madera. Únicamente el acero inoxidable, material noble del siglo XX, aparece en el sagrario y el ambón, diseñados ex profeso por el arquitecto.

El valor de una tipología arquitectónica conventual, de fuertes condicionantes funcionales y simbólicos, resulta brillantemente adaptada a las estrategias formales y materiales de la mejor herencia legada tanto por el movimiento moderno como por sus influencias en el brutalismo de la década de 1950.

Iván Rincón Borrego y Noemí Vicente Martín

Uso original: Uso religiosoConvento/monasterioUso residencialResidencia

Reportaje fotográfico: