Colonia Alvarado

Miguel Martín-Fernández de la Torre

1929 - 1931

Las Palmas de Gran Canaria, Las Palmas, España

Imágenes:

Denominación actual:

Autoria: Miguel Martín-Fernández de la Torre

Fechas 1929 1931

Colaboradores y detalle autoría:

Localización: Canarias España

Dirección: Calles Rafael Miranda Guerra 4-8 y León y Castillo 235-243 - 35005, Las Palmas de Gran Canaria (Las Palmas) España

Memoria

El conjunto se proyecta y se construye en los primeros años de influencia del Movimiento Moderno en una de las Islas Canarias. Durante esta época, no se producen saltos cualitativos importantes en relación con la arquitectura moderna llevada a cabo en otros ámbitos europeos. Podemos hablar, por tanto, de una etapa singular de sintonía con las principales corrientes de pensamiento que se barajaban dentro de la vanguardia de aquellos años.

La situación del solar en esquina favorece la aparición de elementos acordes con los nuevos principios arquitectónicos modernos, que dotan al complejo de un profundo sentido urbanístico. Este aspecto realza la vocación articuladora del propio edificio, así como de cada uno de los elementos que la conforman, en un afán de establecer vínculos y correspondencias, no sólo del inmueble con su entorno, sino también, de los propios fundamentos constitutivos. En una época en que la pintura reconocía como propias las dos dimensiones, hecho que propició la renovación de los lenguajes de las distintas disciplinas, la fachada plana surge como un lienzo en el que se abren huecos de formas puras. Miguel Martín-Fernández de la Torre, consciente de que la arquitectura tenía la necesidad de entender la tercera dimensión como algo propio, no escatima en recursos para dotar de profundidad a las fachadas de sus edificios, mediante rehundidos y terrazas que penetran en ellos, e insertando ranuras y ventanas en las esquinas. Estos recursos introducen discontinuidades en los planos de fachada y continuidades en las esquinas, en conformidad con los límites de las parcelas, y como consecuencia de un análisis del entorno. La fachada, comprimida entre dos torres, adquiere un carácter singular al relacionar los dos márgenes de la calle mediante la creación de una imagen especular del propio edificio, que parece mirarse a sí mismo y, en este acto narcisista, configura un espacio vacío custodiado por los cuatro semicilindros.

Este ámbito podría ser interpretado como un preámbulo de paso en la conexión entre la vía principal, la calle León y Castillo, y la propia calle Rafael Miranda. Por otra parte, se establece un paralelismo entre la forma semicilíndrica de la esquina, la cubierta plana del inmueble, y la proa o las terrazas de los barcos. No hay que olvidar que, en el momento de la construcción de la colonia, no existían las edificaciones que ahora separan a la calle León y Castillo de un mar que se podía ver, oler y oír dada su proximidad. Es por ello que aparece como protección de borde esa baranda tubular que alcanza toda la altura del pretil a lo largo del lateral recto y semicircular que constituye el perímetro de la colonia. Los elementos en voladizo que, a modo de marquesina, coronan los castilletes de acceso desde el interior de las viviendas favorecen esta imagen.

Clara Muñoz

Uso original: Uso residencialConjunto de viviendas

Reportaje fotográfico:

Incluida en:
Plan Nacional de Conservación del patrimonio cultural del siglo XX no logged Ver ficha

Categoría: Nivel A

Registro: La vivienda moderna

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