Apartamentos Golf Bungalows y Los Miradores, La Manga Club

Antoni Bonet Castellana

1971 - 1976

Cartagena, Murcia, España

Imágenes:

Denominación actual:

Autoria: Antoni Bonet Castellana

Fechas 1971 1976

Colaboradores y detalle autoría:

Localización: Murcia España

Dirección: Los Miradores, C/Piedra, La Manga Club Resort - 30389, Cartagena (Murcia) España

Memoria

El conjunto de viviendas proyectas por Bonet Castellana en el campo de golf de La Manga se dividen en dos grupos denominados Los Miradores y los Bungalow Golf. La estrategia seguida en ambos proyectos difiere completamente. Mientras en los Bungalow Golf se proyecta un conjunto articulado en relación con las condiciones topográficas del terreno, en Los Miradores se trabaja con el horizonte y las vistas. 

La adaptación al terreno de las secciones de ambos proyectos siguen un esquema inverso frente a la pendiente. El escalonamiento es aprovechado para crear estancias interiores en los Bungalow Golf; mientras que en los miradores sirve para hacer las viviendas extrovertidas al exterior. En el primer proyecto, la topografía sirve para el desarrollo de unas viviendas introvertidas e íntimas que vierten, en gran medida, a los vacíos en forma de patios creados a partir de la pendiente trasera que delimita las casas. En el caso del segundo proyecto, la topografía sirve de podio o basamento, en el que las viviendas se posan para proyectarse al exterior hacia las privilegiadas vistas del Mar Menor y el territorio circundante. 

La cubierta es un elemento fundamental en ambas obras. En los Bungalow Golf, el edificio se muestra como una topografía artificial que construye el territorio. La cubierta es una fachada más del edificio; se trata del plano de percepción permanente en la imagen exterior del conjunto. Su materialidad establece un dialogo entre la arquitectura y el medio. Se ordenan las viviendas como muros anclados al terreno estableciendo una forma de delimitar el suelo y poder habitarlo. Sobre los muros, se dispone la cubierta, como un nuevo trozo de suelo que cubre los espacios delimitados por los paramentos verticales. Este suelo se orada para dejar pasar la luz. La cubierta quiere mostrar su peso, su volumen y por tanto su importancia. Para ello se determina un gran canto en los bordes del plano para implementar una mayor presencia. El carácter tectónico del proyecto aparece evidente en el uso de los sistemas constructivos tradicionales vinculados con la tierra y la grava que nos vincula con la poética del paisaje y su condición árida. 

El conjunto de Los Miradores se organiza con una cubierta desligada de los condicionantes arquitectónicos que vinculan las vivienda con el emplazamiento. Las casas aparecen como plataformas abancaladas que se cubren por unas cubiertas de gran escala. Sobre los muros, que delimitan la intimidad de cada espacio domestico sobre su contiguo, aparecen unos volúmenes abovedados que acotan los espacios. La geometría de las secciones de éstas bóvedas son ligeramente divergentes al exterior para fomentar la direccionalidad del espacio, y sus vistas, hacia el horizonte. 

En ambos proyectos se reconoce una intención de mostrar la arquitectura moderna vinculada intrínsecamente a las formas de hacer tradicionales de la cultura mediterránea. 

Juan Pedro Sanz Alarcón